Hay muchos factores que deben tener en cuenta a la hora de sumar una mascota a la familia. Se trata de una responsabilidad más pero que puede traer grandes momentos de diversión.
Hay muchos factores que deben tener en cuenta a la hora de sumar una mascota a la familia.
No existen fórmulas generales.
Hay familias que adoran a las mascotas, que crecieron con ellas y que no tienen ninguna dificultad para sumarlas como un integrante más.
Al contrario, consideran a la mascota como un ser que aporta beneficios para todos.
No obstante, esas familias deberían tener en cuenta que una mascota también implica responsabilidades, ciertos gastos y tiempo de cuidado por lo que hay que estar muy seguro de poder afrontarlos al mismo tiempo en que llega un nuevo bebé.
Pero si vos o el papá tienen la disposición para cuidar a un animalito en este período en el que tu bebé también va a exigir mucha demanda, ¡adelante!, no lo dudes, buscá una mascota adecuada para que crezca con tu bebé.
Una mascota se trata de una responsabilidad más, pero que puede traer grandes momentos de diversión.
A veces es mejor esperar
Si la red de relaciones familiares es chica porque el resto de tu familia vive en otra ciudad o porque simplemente se trata de una familia muy pequeña, si no contás con muchos recursos económicos, si la demanda de tu hijo y de tu trabajo es mucha, entonces sería bueno que esperaras a que tu hijo crezca.
Cuando el pequeño tenga tres años será mucho más independiente y tendrás más tiempo para cuidar y disfrutar de su mascota.
Por otra parte, algunas veces tu hijo se irá a jugar con su mascota en lugar de buscarte a vos justo en ese momento en que tenés que poner ropa a lavar, cocinar o guardar lo que acabás de comprar en el supermercado.