El cambio hormonal es responsable de gran parte de los sentimientos y emociones que experimenta una mujer durante el puerperio, pero también hay un aspecto de orden psicológico.
De ahora en adelante serás mamá, un rol que jugarás para el resto de tu vida.
Hasta el nacimiento de tu bebé habías sido la hija de tu mamá y de tu papá. Esta relación siempre había estado cerca del centro de tu identidad, de quién eras y de quien sos. Pero a partir del momento en que nace tu hijo es altamente probable que empieces a identificarte más con la figura de tu madre que con la de hija. Que veas en el resto de las madres que te rodean algo tuyo, más que en todas las hijas de tu entorno. Tu vida como hija de alguien de algún modo se convierte en tu pasado del mismo modo que se inicia tu futuro como mamá, con todas las mejores posibilidades. De ahora en adelante serás mamá, un rol que jugarás para el resto de tu vida.
Mamá por primera vez
Este cambio de identidad le ocurre a todas las madres primerizas del mundo. Es una experiencia única, irrepetible y completamente personal porque tu primera vez como mamá estará muy asociada con el modo en que tu propia madre te “maternizó”. Como suelen decir los especialistas: la primera modelo de una mamá naciente es su propia madre. Motivo por el cual el proceso de ser mamá es muy complejo. La relación con nuestra madre puede ser excelente pero siempre –como la vida misma—tiene sus dificultades.
Este cambio de identidad le ocurre a todas las madres primerizas del mundo.
Algunas claves para convivir mejor con esta nueva identidad:
- Es mejor aceptar el cambio que negarlo. Nunca más serás sólo responsable de vos misma. Podés resistirte al nuevo rol o aceptarlo con placer. Los acontecimientos que ocurren poco antes del alumbramiento y en el momento del parto son como las vueltas de llave que hay que darle a una puerta hasta que la maternidad se abre.
- Dejate llevar por tu intuición. Es un modo de conectarte más con tu corazón que con tu razón. El cambio constante que exigen los imprevistos que se suscitan a diario con un bebé es más fácil de llevar con la intuición que con la mente porque la intuición te dará mucho más rápido las respuestas. Podés confiar en vos.
- Las experiencias internas de la maternidad parecen ser universales. Cada paso en el proceso de toma de consciencia de estas experiencias es válido y con cada uno de ellos se suma algo a la nueva identidad. La nueva identidad necesita que te prepares para el cambio, que en la medida en que puedas realices un trabajo emocional a la hora de tomar consciencia de ellos. También te ayudará mucho integrar esos cambios al resto de los aspectos de tu vida.