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Un buen momento para empezar a ahorrar

Para acostumbrarse a ahorrar, no hay nada mejor que empezar por una buena planificación. Planificar significa hacer un plan de acción, con pasos establecidos a seguir, con el objeto de optimizar al máximo nuestra economía.
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Un buen momento para empezar a ahorrar

Para acostumbrarse a ahorrar, no hay nada mejor que empezar por una buena planificación.

El hábito hace al ahorrista

 

Apenas haya llegado el día de cobro, separen claramente el dinero que van a necesitar para los gastos fijos : alimentos, servicios, ropa, mantenimiento del auto, la casa. La mejor manera de evitar olvidarse de algo es llevar un listado que les permita ir separando (en sobres, por ejemplo) la suma que se destina a cada gasto mensualmente. Procuren no aplazar la asignación de dinero a un gasto que saben que tendrán por más lejana que sea la fecha de vencimiento. Aun cuando falten unos cuantos días para pagar, si separan ese dinero con tiempo, tendrán la tranquilidad de saber con cuánto disponen para el resto del mes. Una vez cumplidas esas obligaciones, acuerden cuánto dinero necesitará cada uno para el mes. Lo ideal es que se asignen una cifra fija, para acostumbrarse a respetarla y no excederse.

 

La meta: ¿a dónde irá el ahorro?

 

Cuando sepan a cuánto asciende el resto, propónganse una meta: un porcentaje o una suma fija, como prefieran, para ahorrar ese mes. Un buen estímulo puede ser pensar a qué destinarán una parte de ese ahorro: las primeras vacaciones con el bebé, algo para la casa que deseen mucho y pueda resultar funcional o una salida para celebrar antes del nacimiento. Lo que sí deben prometerse es que sólo una parte de lo que separen será usada en algo así, el resto deben pensarlo única y exclusivamente como una reserva, un respaldo necesario para casos inesperados. Y por supuesto, antes de emplear ese dinero, no dejen de preguntarse si realmente ese ahorro es la única forma de afrontar el gasto en cuestión, o si no podrían solventarlo cuidándose un poco más durante algunas semanas. Una buena manera de poner a salvo esos ahorros puede ser depositarlos en una cuenta bancaria especialmente abierta para la ocasión.

 

Un buen momento para empezar a ahorrar

Planificar significa hacer un plan de acción, con pasos establecidos a seguir, con el objeto de optimizar al máximo nuestra economía.

 

La alcancía

 

Pongan en un lugar visible de la casa un frasco o una caja en la que puedan dejar el cambio de pequeñas compras, las monedas y los billetes chicos que quedan rondando en los bolsillos al final del día. Una vez que se llene, hagan un recuento, cámbienlo por billetes grandes y súmenlo al resto de los ahorros. Van a ver que estos vueltos poco valorados terminan haciendo diferencias.

Piensen que los hábitos económicos que vayan logrando desarrollar durante esta etapa les facilitarán increíblemente reacomodar las finanzas una vez que su hijo haya nacido.

 

 

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